Se trata de apostar al resultado final de un evento deportivo que ya dio comienzo. Por lo general las apuestas se hacen cuando la competencia todavía no empieza y las apuestas se cierran al comenzar el evento. Pero en las apuestas en directo se puede apostar mientras transcurren los minutos de juego.

A decir verdad, lo que importa es ver cómo se va desarrollando el juego y según eso animarse a hacer una apuesta. Los montos de pago varían según cómo vaya el marcador. De esa manera se paga más si el apostador decide predecir un resultado ilógico, difícil o incierto. Por ejemplo, si en un partido de fútbol el Real Madrid le va ganando al Getafe dos a cero y un apostador dice que ganará el Getafe tres a dos, seguramente recibirá mucho más dinero si acierta que el que diga que ganará el Real Madrid tres a cero.
Las apuestas en directo son muy populares y se realizan en varias casas de apuestas. Son rápidas y elevan la emoción del juego. Es una manera de jugar rápidamente y de hacerse de un dinero. Lo que sí es que hay que tener cuidado porque los resultados nunca están dichos y por más lógico que parezca un resultado final nunca se sabe lo que puede pasar.



