Escrito por Tendenzias

España vence a Italia y por fin pasa de cuartos

¡Por fin! España logró anoche pasar a semifinales de una Eurocopa 24 años después. ¡Y de qué manera! Fue un partido de muchísima tensión, con un 0-0 inamovible en el marcador que se acabó desde los once metros. ¡España ya está en semifinales!

Hasta la Plaza de Colón de Madrid se fue un servidor para impregnarse de la euforia de la afición española. Y como fue. Cierto es que tuve que levantar el ánimo a cuanto pesimista había cerca de mí, pues se temían lo peor en la tanda de penalties. Pero tenemos a San Iker, más San que ayer pero menos que mañana.

Italia salió al partido presionando mucho, pero el juego al toque de España empezó a hacer estragos. A los pocos minutos, el dominio de la selección era patente, hasta el punto de que tuvimos una posesión del 70%. Silva, prácticamente el mejor jugador de la selección desde que empezó el torneo, volvía loca a la defensa italiana, aunque sin acierto final. Italia llegaba en alguna internada de Cassano, que se iba de Sergio Ramos como quería en la primera parte. El lateral del Real Madrid sigue demostrando que le puede el corazón y debería pensar más con la cabeza, aunque en la segunda parte estuvo correctísimo en las labores defensivas echándole una mano a Puyol contra Luca Toni.

El árbitro se comió una entrada de Grosso sobre Silva, que por poco nos lo lesiona.

Llegamos a la segunda parte con empate en el marcador en 0-0. Mucha gente se había ido de Colón al descanso, pero infinitamente más eran los que nos quedamos, al grito de ‘¡Podemos!’. En esta segundo mitad dio lugar la jugada más clara de cara al gol, y no fue nuestra precisamente. En un rechace dentro del área, Casillas, San Casillas, despejó con el pie izquierdo un disparo de Camoranesi que ante cualquier otro portero hubiera metido gol. Menuda salvación del meta de Móstoles.

Iniesta, que no está haciendo una buena Eurocopa, fue sustituido por el Gran Cazorla, que está siendo otro de los mejores, y Xavi Hernández por Cesc Fabregas. Esos minutos de cambio los aprovechó Italia para asentarse en el terreno de juego y meternos el miedo en el cuerpo. Pero al poco Cesc empezó a ser el del Arsenal y los demás continuaron jugando bien. Marcos Senna, correctísimo en todo el torneo (es de los mejores de la selección) lanzó un disparo que a punto estuvo de colársele a Buffon tras haberla atrapado. El palo le salvo.

Fernando Torres dejaba a cinco minutos del final su sitio a Güiza, pichichi de la Liga española, aunque no disfrutó de ninguna oportunidad clara. Sí la tuvo Villa, pero alguna vez fallaba en el control y otras veces la férrea defensa italiana le impedía chutar con claridad. Silva contribuía siempre con peligro.

Y llegamos a la prórroga. Nos esperaban otros treinta minutos de sufrimiento con 10.000 personas a nuestro alrededor. Silva lanzó un zapatazo que creímos que entró, pero no. Después, Italia tuvo unas cuantas oportunidades, algo inevitable en un partido de estas características, pero no obtuvieron premio. Cada córner era un suplicio. En el minuto 120 de partido, en la última ocasión, Santi Cazorla falló por poco, con Villa desesperado pidiendo la pelota en el segundo palo. El asturiano no llegó por muy poco y nos ibamos a los penalties, algunos con mucho miedo.

¿Miedo de qué? San Casillas no es santo porque sí. Xavi Hernández reconocía al término del encuentro que sólo ha perdido una tanda con este portero: la de Corea.

Villa marcó. Grosso también. Y Cazorla. 2-1. Y apareció Casillas, deteniendo el penalty a De Rossi. Senna anotó el suyo: 3-1 a nuestro favor. Camonaresi marcó. 3-2. Y Buffon nos metió el miedo en el cuerpo cuando le detuvo el lanzamiento a Dani Güiza. No pasó nada, Casillas paró el de Di Natale. 3-2, y si Cesc anotaba, se acabó el encuentro con la clasificación española… Y Cesc anotó.

España entraba en las semifinales de la Eurocopa 2008. Por fin. Allí nos espera Rusia, a quien ya hemos vencido.