Escrito por Tendenzias

Viajando de la NBA a Europa

La histeria está desatada en Norteamérica. Después de que algunos de sus jugadores hayan decidido dar el salto al viejo continente, como Josh Childress, Juan Carlos Navarro o Jorge Garbajosa, hay quien piensa que alguna estrella podría ir a algún club europeo.

Es el caso de Jason Williams, que podría haber estado tentado por el Maccabi de Tel – Aviv, Y es que ya no es una utopía que vayamos a poder disfrutar de una Final Four con jugadores NBA. Era un secreto a voces que el baloncesto europeo se estaba merendando al norteamericano en cuanto a juego (no hay más que asomarse a un partido NBA para ver las graves carencias técnicas que tienen los jugadores y equipos). En Europa, cabeza. Allí, físico. Básicamente ese es el resumen que podemos hacer para diferenciar al juego de EEUU y al de Europa.

James Posey también recibió ofertas del Olympiacos siendo vigente campeón de la NBA con los Boston Celtics. Sin embargo, decidió rechazarla para quedarse en la NBA, fichando por menos dinero con New Orleans Hornets.

“Si en el fútbol David Beckham se marchó a Estados Unidos, ¿por qué no pueden venir estrellas de la NBA a Europa?”, dice Rade Filipovich, experto en baloncesto nternacional. “Llámenme iluso, pero ahora mismo, tanto el Barcelona como el Real Madrid pueden competir contra cualquier equipo NBA”.

¿Consideran factible que Kobe Bryant, Dwayne Wade o LeBron James acaben jugando en Europa en unos años?

Y es que, aunque sean jugadores de segunda fila, como el caso de Childress, todos coinciden en que la NBA no se sostiene sólo con los destellos de Bryant o Carmelo Anthony.

En Newsday.com comentan los motivos que acercan a Europa la NBA.

1. El dinero. En el caso de Childress, 20 millones de dólares de contrato libres de impuestos que el Olympiacos pagará por él.

2. Los extras. Muchos contratos incluyen casas y coches.

3. El sistema. En la NBA el sistema asegura un techo a los salarios de los jugadores y a la suma salarial de todos los salarios de un equipo. En Europa no.

4. El dólar frente al Euro. Pagar 1.57 dólares por cada euro pesa mucho.

Fuente: NewsDay

Imagen: Flickr.com