Escrito por Tendenzias

Tsonga: un ejemplo de superación

Querer, querer, querer: es la única regla que el francés Jo-Wilfried Tsonga parece conocer y utilizar con respecto al tenis.

Resulta increíble comprobar cómo en cuestión de días, todo el mundo del tenis habla de un jugador del que hasta entonces hablaban muy pocos.

 En la final del abierto de Australia, le he visto cometer errores típicos de un jugador que nunca ha recibido clases de tenis: golpes de media pista, fáciles, que mandaba a los pasillos (a veces más allá), malas colocaciones, boleas ridículas que lejos de terminar un punto, lo desequilibran en su contra, globos que merecen más de una carcajada, y saques a la parte baja de la red son algunos ejemplos del tenis mediocre que ha mostrado el francés, a priori insuficiente para competir a primer nivel.

Sin embargo, he visto también una transformación espectacular en sus enfados consigo mismo. Cada vez que ha dicho “hasta aquí”, he podido ver a un jugador ambicioso, sin temor a posibles errores, con fuerza, sorprendiendo al rival (hoy Djokovic, hace tres días Nadal…).

Un jugador, que nos sirve a todos de ejemplo, que nos demuestra que por encima de toda la técnica, de la calidad, de la elegancia, de la experiencia…, están las ganas de ganar, de superarse, de querer al fin y al cabo. Sensacional.

Tsonga, ha llegado a la final de un Grand Slam sin título previo en el bolsillo, así como hicieron el brasileño Kuerten en Roland Garros y Baghdatis en Melbourne, y lo ha pedido en favor del serbio. Nada es perfecto.

El francés, ha vuelto a despertar en mi la sensación de que el tenis, también puede ser maravilloso.

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