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Poniendo a prueba los límites

En cualquier tipo de deporte siempre estamos poniendo a prueba nuestros propios límites, nuestras capacidades para superarnos en cada prueba y en cada momento. Todo deporte supone un esfuerzo, un comienzo con una meta que alcanzar para hacer tu propio camino.

Esto mismo ocurriría con los vehículos, ¿Quién no ha tenido un coche y ha querido comprobar cuáles son sus máximos y sus limitaciones para saber qué puede esperar de él en cada momento?

Si nos centramos en uno de los últimos modelos del mercado como es el fabricado por la ingeniería alemana Opel, encontramos el Opel Antara que ya ha generado su propio síndrome entre sus conductores.

El Síndrome Antara es un síndrome que los expertos denominan como pérdida de autocontrol ante la necesidad de poner a prueba los límites del vehículo.

Este síndrome tiene una mayor prevalencia en  aquellos conductores que muestran rasgos en su personalidad de poco asustadizos, independientes, se mantienen a la búsqueda de nuevos retos y con el continuo anhelo de ansiar la libertad.

Estos rasgos son comunes a aquellos que amamos el deporte, que en cada una de las vueltas alcanzamos una libertad soñada, que nos retamos a nosotros mismos en cada carrera, que siempre nos proponemos nuevas metas para continuar hacia adelante.

Las sensaciones que genera conducir un Opel Antara son las mismas que una competición, encontrar nuevos desafíos y superarlos.

El Opel Antara es un vehículo que no pone límites a su conductor, un automóvil híbrido en sus características porque tiene lo mejor de un vehículo de ciudad y las prestaciones más asombrosas de un todoterreno para que no haya ninguna carretera que se te resista.

Si te gusta el deporte, superarte en cada momento, proponerte nuevos retos… Es el momento de que te sientes ante el volante de un Antara y sientas la libertad bajo tus pies sin el mínimo esfuerzo pero con toda la pasión.