Escrito por Tendenzias

España 76 Grecia 58: volvemos a lo grande

Se hizo lo que se tenía que hacer. Aprender bien la lección que en la jornada anterior nos dio Croacia. España, hoy por hoy, es superior al resto de selecciones europeas, pero debe salir en cada partido a lucharlo, sin creer que el partido está ganado de antemano, como nos ocurrió ante los croatas.

Aquel partido acabamos “picados”. Pau Gasol no pudo ocultar su decepción cuando dijo que habían perdido ante un equipo muy inferior. Y así es. Hoy ha quedado demostrado. Hasta Grecia, actual campeona de Europa y subcampeona del mundo, está a bastante distancia del nivel de la selección española de basket.

 

Y lo demostraron con un juego rápido y contundente en los dos primeros cuartos. Con la defensa que nos caracteriza, fuerte y atosigante, que valió para que Grecia acabara el primer cuarto con 15 puntos y el segundo con tan sólo 9. Al descanso España ya ganaba a Grecia por 21 puntos (45-24). Había sido una primera parte brillante, donde Cabezas aportó minutos de buena dirección y donde Pau volvió a imponerse en la zona. Jugadores que hacen muy buen trabajo en la sombra y que parecen no destacar aportaron consistencia al baloncesto español, y Felipe Reyes, brillante en su mejor partido en lo que lleva de Eurobasket, y Mumbrú, también aportaron puntos y rebotes.

Sin embargo, en el segundo tiempo parecía que nos habían cambiado al equipo. Grecia, a pesar de ir perdiendo en torno a los 20 puntos, siguió jugando a ese ritmo lento y cansino que tanto la ha caracterizado en los últimos años desde que Yiannakis, su actual seleccionador, y Gallis se retiraron del basket. Aburren al más pintado, pero sus resultados están ahí: siempre acceden a las semifinales de todas las grandes competiciones. Y España se contagió de su juego.

Poco a poco empezaron a recortar distancias, e incluso llegaron a ponerse a 12 puntos y con posesión. Pero a pesar de todo, Grecia no tenía su día en ataque. El tercer cuarto se convirtió en una sucesión de fallos en ataque por ambos bandos, y así, entramos en el último cuarto.

Navarro, que había estado lesionado y se había perdido toda la primera fase, recuperó su juego, y durante toda la primera parte había demostrado su capacidad de liderazgo y esa magia que lleva en su cabeza. Sin embargo, fue precisamente, un corte que se hizo en la mano en el último cuarto y que le obligó a retirarse lo que benefició en este último tiempo a la selección. Y no porque lo estuviera haciendo mal la Bomba, sino porque quien lo sustituyó fue Rudy Fernández.

Es impresionante cómo ha ido creciendo este jugador en los últimos tres años. Siempre está ahí cuando se le necesita, aportando puntos, presión en defensa y sobre todo, espectacularidad; eso que tanto les gusta a los aficionados, y por lo que se está convirtiendo en uno de sus jugadores favoritos. Y es que el juego de Rudy enamora a cualquiera. Se está convirtiendo en el mejor jugador de la selección en este Eurobasket, y hoy, en el último cuarto volvió a demostrarlo. 20 puntos lo convirtieron en el máximo anotador, y a eso habría que añadirle dos robos de balón que acabaron en sendos mates y un ali-hoop que hizo en colaboración con Pau Gasol. Sencillamente genial.

El resultado final lo dice todo. España 76 Grecia 58. Volvemos por nuestro fueros. Somos campeones y lo demostramos. Y el domingo, nuestro principal rival: Rusia.

En el resto de partidos del grupo, Croacia perdió antes Israel 80-75, mientras que Rusia derrotó a Portugal por 78-65.