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El Getafe en la final de la Copa del Rey

La afición y el cariño que está levantando el Getafe allá donde va parece no tener límite. Tiene mérito que un equipo de estas características, con un presupuesto relativamente bajo para la primera división,  que no hace ni tres años estaba en segunda división, y que tan poco historia tiene entre los más grandes del fútbol español, sea, junto al Barcelona, el único equipo en tres competiciones: Liga, Uefa y Copa del Rey.

 

No contentos con la machada de haber eliminado al Benfica en octavos de la Uefa hace unos días, ahora festejan su empate en Santander por 1-1, que, conjuntamente con la victoria en Getafe por 3-1, les ha valido el pase para la final de la Copa del Rey por segundo año consecutivo. Y pronto tendrán otra cita histórico cuando en los cuartos de final de la competición europea tengan en frente, nada más y nada menos, que a un histórico del futbol mundial: el Bayern Munich.

La afición de Santander se había volcado con su equipo para empujarlo a su primera final de copa del Rey, y ese empuje se vio recompensado a los 6 minutos de partido con un gol de Munitis. Las cosas no podían empezar mejor, y la afición ya se frotaba las manos porque el Racing parecía dispuesta a remontar el partido. Sin embargo, poco a poco, el Geta fue asentándose.

Transcurrió la primera parte y la mitad de la segunda en igualdad de condiciones, hasta que a falta de un cuarto de hora, Oscar Serrano fue expulsado pro doble amonestación. Faltaban 11 minutos, y el partido se le había complicado al equipo local. En una de las juagadas del Geta, Garay hizo una entrada a un jugador getafense, pero fue el santanderino el que se llevó la peor parte. Quedó tendido en el suelo, pero el Getafe siguió la jugada, hasta que el balón llegó a los pies de Casquero que de un zapatazo lo clavó en las redes de Coltorti.

El partido acabó con la polémica de los jugadores racinguistas achacándoles a los getafenses el no haber echado el balón fuera, pero la cosa no fue a mayores. Al final, en el césped del Sardinero se vieron los gritos de júbilo y ánimo del Getafe, que de este modo volverá a tener una segunda oportunidad para conquistar su primer título.