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Dos futbolistas ingleses en un nuevo escandalo

Desgraciadamente el título ya no debería sonarnos extraño. Y es que los futbolistas ingleses son muy dados a montar “espectáculos” allá donde van. Temidas son las celebraciones de los equipos ingleses y de la selección cuando viajan, sean hoteles, restaurantes o aeropuertos.

Wright-Phillips 

El último escándalo ha sido el protagonizado por por dos futbolistas de cierto renombre a nivel internacional: Nathan Dyer y Wright-Phillips, ambos jugadores del Southampton, quienes en una de esas celebraciones se “entretuvieron” (angelitos) en robarles el bolso a unas camareras del pub donde estaban de copas. Desgraciadamente para ellos, no tuvieron en cuenta las cámaras del local y fueron pillados in fraganti.

Hay muchos artistas y famosos que van de divos por la vida; que salen de la nada, pero no saben asumir su fama ni su dinero, y no contentos con estropearse su propia vida, además disfrutan fastidiando la vida de los demás. Lo peor es que se creen y se ríen sus gracias, y esa imagen que la propia Federación inglesa intenta borrar  se ve ensuciada no sólo por los hooligans, sino además por sus propios jugadores.

No es el primer caso de un jugador inglés, como decimos, y no hay más que recordar los casos de Gary Fowler esnifándose la raya de la banda del campo de fútbol, o la de Joey Barton, que fue capaz de apalear a un niño de 15 años por criticarle, o las famosas trifulcas del niño mimado Paul Gascoigne, pero tampoco será el último. Parece que es algo que va con la famosa flema inglesa.

Quizás se solucionarían estos temas si de una vez por todas actitudes así, como la de estos dos pobres diablos del fútbol inglés, fueran castigadas con dureza.

Pero, seguramente, se olvidará, y aquí paz y allí gloria, como se suele decir…