Escrito por Tendenzias

Bobby Fischer, el mago del ajedrez

En el mundo del deporte tenemos a campeones divertidos, como Valentino Rossi, a campeones no tan simpáticos como Fernando Alonso, a campeones enfadados con la prensa como Luis Aragonés, a campeones empresarios como Miguel Induráin, a campeones actores como Michael Jordan, a chulos como Jorge Lorenzo… y a veces aparece un campeón que es difícil encasillar, como Bobby Fischer.

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Aprendió a jugar al deporte mental por excelencia con la ayuda de un juego que su hermana le regaló, cuando vivían en Nueva York. Ambos se retaban, pero su hermana dejó de ser un rival digno para Bobby Fischer cuando comenzó a perfeccionar su juego. Y es que a los 14 años ya se convirtió en campeón de Estados Unidos. Un año más tarde ya sería coronado como Gran Maestro, siendo el más joven en lograr esta distinción.

Y así fue avanzando y avanzando hasta que en 1972, tras ganar 19 partidas consecutivas, se pudo enfrentar por el título mundial contra Boris Spaski, ruso que personificaba el dominio soviético en el mundo del ajedrez durante 30 años. Especial interés tuvo este duelo ya que se libró en plena Guerra Fría, por lo que ganar el título era lo más importante para ambos países durante esos días. A pesar de que perdió las dos primeras partidas, al final se hizo con el título mundial tras 21 juegos, ganando 7 y perdiendo sólo 3. Spaski abandonó mientras Bobby Fischer, de coeficiente intelectual superior al gran Albert Einstein, dormía plácidamente en su habitación.

Después de este título comenzaron las excentricidades, empezando por no querer jugar ninguna nueva partida oficial y negándose a revalidar el título tres años después. No iba a ganar el dinero que el quería. “Soy un individuo detestable. Mis ideales son el ajedrez y el dinero. Quiero ser riquísimo. Todos quieren serlo, pero ninguno lo dice. ¿Es pecado?”, dijo Fischer al respecto. Pero peor incluso fue para él el hecho de revivir la partida del siglo, la que le dio el título mundial, en 1992 en Yugoslavia, prohibido por Estados Unidos. Por jugar esta partida en aquel país contra mandato de la ONU, Bobby Fischer se enfrentaba a 10 años de cárcel,  no pudiendo entrar en el país y siendo refugiado en Islandia.

fischerjapon En 2004 fue retenido en Japón y casi es enviado a Estados Unidos, aunque finalmente nada de eso pasó. Su gran rival, Boris Spaski, le dijo a George W. Bush que si encerraba a Bobby Fischer por esa partida en Yugoslavia le metiera a él en la misma celda, “eso sí, con un tablero de ajedrez”.

Así podrían revivir momentos como la denominada mejor partida de aquel duelo del siglo.