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Astaná, la guerra interna

Ahora que estamos en pleno Tour de Francia escuchamos el nombre de Astaná por todos lados, en una guerra declarada entre Lance Armstrong y Alberto Contador que el equipo trata de esconder. Y es que la cosa es un poco complicada.

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¿Cómo, siendo siete veces ganador del Tour, puedes permitirte el lujo de correr para otro? ¿Cómo, habiendo ganado las tres grandes vueltas (Giro, Vuelta y Tour) en dos años, a los 26 años, puedes quedarte atrás y no tener la ambición de ganar otro Tour de Francia?

Pues estas son las dos preguntas que no parece que puedan tener respuesta agradables simultáneas. El primero es Lance Armstrong, máximo ganador del Tour de Francia a lo largo de toda su historia, que a sus 37 años vuelve por los fueros galos para tratar de llegar a la octava corona. Y el otro es Alberto Contador, la estrella española, que el año pasado no pudo defender su trono en París debido a los escándalos de dopaje de años anteriores del Astaná.

Y en el centro de todo, Johann Bruynell, el director del Astaná y antes del Discovery Channel, equipo con el que Armstrong ganó sus siete títulos y con el que Alberto Contador ganó su Tour de Francia. Él es quien debe mandar a cada corredor, pero claro, a estas alturas de la vida pesa más la ambición de un deporte tan bello como el ciclismo que las órdenes del director del equipo.

En las primeras etapas, Armstrong se metió en un corte que perjudicó a Contador. El español se quejó en silencio y los medios se hicieron eco. En la primera de montaña, Alberto Contador atacó y Armstrong no salió en su búsqueda, alegando más tarde que ese ataque no formaba parte de la estrategia del equipo. Quien no quiera ver una lucha entre dos portentos es que tiene los ojos cerrados.

Y todo esto una vez que el Astaná parecía que se quedaba tranquilo de todos sus escándalos anteriores, fruto del enfadado Alexander Vinokourov, que echó pestes de Manolo Sáiz cuando no pudo correr por la Operación Puerto y resultó después dopado al año siguiente. El Astaná, con sede en Kazajstán, es un equipo bastante nuevo que no pudo correr durante el año 2007 el Tour de Francia por haber sido sancionado por dopaje en sus dos años anteriores.

La victoria final debería salir de este equipo, aunque tras ver lo mal que se comportaron todos los ciclistas en los Pirineos (en la única etapa grande que la organización del Tour regaló a la cordillera), podríamos presumir que este Tour puede ser bastante aburrido. Esperemos que no sea así y en los Alpes podamos disfrutar de una batalla abierta incluso dentro del equipo Astaná.

Imagen | Bicycle

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