Escrito por Tendenzias

Aburrimiento 2 – Letonia 0

Ganó España, la Selección del aburrimiento y el sopor, por 2–0 á Letonia, esa gran potencia que tantos títulos posee. Sólo una Eurocopa menos que España, no lo olvidemos nunca.

Una de las grandes virtudes de este “equipo” es que mantiene constante su tarea de aburrirnos. No cejan en su empeño en ningún momento. Todos se unen a la tarea, empezando por Luis y terminando por el que lleva el botijo. Ese mérito hay que reconocérselo.

El primer gol llegó en el minuto 13, tras una buena jugada de Joaquín, el mejor del partido de lejos, irregular como todos los extremos pero especialmente entonado ayer, cruzando un pase en área pequeña que remató Xavi a puerta vacía.

Después, a dormir. Mejor dicho, ellos a aburrir, nosotros a bostezar.

Los letones, pobrecitos míos, no sabían de lo que iba la fiesta. Los españoles, tampoco. En eso había igualdad.

Durante toda la primera parte, el equipo del aburrimiento dominó el partido, llegando varias veces al área rival, teniendo varias ocasiones de ampliar la renta, sobre todo Torres, especialmente fallón ayer. Por cierto, una cosa que no comprendí es que el público del Tartiere silbaba cada acción del Niño, sobre todo después del descanso, cuando Villa se marchó a la caseta. ¿Aplicamos ese provincianismo rancio y, cuando han quitado a nuestro paisano, inoperante, por otra parte, silbamos al otro delantero? Una cosa es que silben el cambio y otra que lo hagan a un jugador de la Selección, cuando no era de los peores. Sí, estaba fallón pero, al menos, creaba esas acciones. Puestos a silbar, podrían haberla tomado con Albelda, Marchena, Silva, Juanito o, sobre todo, Pernía. Una nueva demostración de inoperancia la del gran Marianín. Afortunados vosotros que sólo le sufrís en los partidos de la Selección del aburrimiento. Yo tengo que verle cada semana en el Calderón.

Entró Iniesta en la segunda mitad y, por supuesto se notó. Sustituyó a un ausente Villa y el ataque español mejoró. Continuaba Joaquín generando acciones de gol por su banda, constantemente apoyado por Sergio Ramos, magnífico derroche el suyo, como siempre.

Y mejoró aún más España con la entrada de Cesc por Silva. Había más movilidad. Eso sí, el aburrimiento continuaba.

Y para que los bostezos no decayeran, Luis se sumó a la fiesta y cambió a Joaquín por Angulo. ¿Qué había hecho mal Joaquín? ¿Crear todas las ocasiones de gol de España? Eso no lo podemos consentir. Nosotros, a aburrir, que es lo nuestro.

Al final del partido, gran jugada de Iniesta por banda izquierda, pase de la muerte que remata Angulo al muñeco, el portero letón que rechaza y Torres, atento, remacha la jugada para poner el definitivo 2-0 en el marcador. Y los que llevaban silbando todo el partido, aplaudieron, claro.

La siguiente cita con el aburrimiento, el 13 de Octubre en Dinamarca. Ojito que, si perdemos, España no dependerá de sí misma. Ya veremos qué es lo que pasa. Lo que es seguro es que el aburrimiento no nos abandonará.

Imagen: Diario As

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